Por Carrie Lee Redactora del Servicio Noticioso desde Washington
El presidente Bush y el senador John Kerry encararon el 13 de octubre en
Tempe, Arizona, una amplia gama de temas, desde la seguridad interna y el
número de tropas hasta los salarios y la educación, en el tercero y último
debate presidencial. Con ambos candidatos en un empate estadístico,
incluso en sondeos recientes a nivel nacional, el debate fue para el
público la última oportunidad de ver a los dos contendientes competir a la
par.
Aunque el debate de 90 minutos se centró en cuestiones internas, los temas
de política exterior desempeñaron un papel significativo cuando los
candidatos aludieron a la lucha contra el terrorismo y a Iraq.
La primera de las 20 preguntas que hizo el moderador Bob Schieffer se
concentró en la seguridad interna. Kerry dijo que el país debe ser puesto
otra vez "absolutamente" a salvo. Agregó que planea "forjar las alianzas
más fuertes, en las que el mundo se una, en las que contemos con la mejor
inteligencia y en las que podamos, en última instancia, estar más a salvo
y más seguros".
Bush señaló que el mejor modo de proteger la seguridad interna es
"mantenerse a la ofensiva contra los terroristas" y "propagar la libertad"
por todo el mundo. Mencionó como progresos importantes la eliminación de
miembros claves del liderato de al-Qaida y las recientes elecciones en
Afganistán.
En respuesta a una pregunta sobre la cantidad de tropas estadounidenses,
los candidatos discutieron también el tema de Iraq. Bush dijo que "la
mejor manera de aliviar la presión sobre nuestras tropas es tener éxito en
Iraq, es entrenar a los iraquíes de modo que puedan hacer el trabajo arduo
de la democracia, es darles una oportunidad de defender su país, lo cual
es precisamente lo que estamos haciendo".
Kerry señaló que "lo más importante, para aliviar la presión sobre todas
las fuerzas armadas, es, francamente, conducir una política exterior que
reconozca que Estados Unidos alcanza el máximo de fuerza cuando operamos
con alianzas reales, cuando compartimos la carga del mundo, trabajando
mediante nuestra destrezas de estadista en los niveles más altos de
nuestra diplomacia, para poner a otras naciones de nuestro lado".
A pesar de las referencias a la política exterior, el cuidado de la salud,
los impuestos y la economía dominaron el debate. En respuesta a una
pregunta sobre la actual escasez de vacunas contra la influenza, Kerry
señaló que esa escasez demostraba que el sistema estadounidense de cuidado
de la salud "no funciona". Añadió que propone un plan de salud "para
cubrir a todos los estadounidenses. Vamos a hacerlo costeable y
accesible".
Bush respondió que el aumento de los costos del cuidado de la salud es un
"problema sistémico" porque "los consumidores no están involucrados en el
proceso de toma de decisiones". Manifestó su apoyo a las cuentas de ahorro
con fines médicos, o los planes de salud para emergencias catastróficas
con primas bajas, como una "manera de asegurar que la gente esté realmente
involucrada en el proceso de toma de decisiones sobre el cuidado de la
salud".
Respecto de los impuestos y la deuda nacional, Bush dijo que tenía un plan
para reducir el déficit a la mitad en cinco años mediante "políticas
favorables al crecimiento que hagan crecer nuestra economía, y sanidad
fiscal en los salones del Congreso". Mencionó su historial en materia de
recortes de impuestos. "Si alguien paga algún impuesto, recibió alivio
contributivo", afirmó.
Kerry replicó que su plan presupuestario procurará "restablecer la
disciplina fiscal que tuvimos en la década de los 90". En respuesta a la
declaración de Bush de que sus programas (de Kerry) eran demasiado
costosos, el senador dijo que en "cada plan que he expuesto he mostrado
exactamente cómo voy a pagar por eso".
En relación con los empleos y la utilización de mano de obra en otros
países, Bush se concentró en la necesidad de una reforma educativa para
crear fuentes de trabajo. "La mejor manera de mantener los empleos aquí en
Estados Unidos y mantener esta economía en crecimiento es asegurar que
nuestro sistema educativo dé resultado".
Kerry dijo que el sistema impositivo actual recompensa a las compañías que
sustituyen empleos en Estados Unidos con mano de obra en el extranjero.
"Yo haré que el campo de juego sea tan parejo como se pueda. Por ejemplo,
aseguraré que, con respecto al sistema impositivo, un trabajador en
Estados Unidos no subsidie la pérdida de su empleo".
El debate cubrió una diversidad de otros temas, inclusive el Seguro
Social, el matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto, la
investigación de células pluripotenciales, la reforma del salario mínimo,
el control de armas y la discriminación positiva. Además, ambos candidatos
hablaron de asuntos personales, tales como el papel de la fe religiosa en
sus vidas, y sus familias.
A menos de tres semanas de las elecciones del 2 de noviembre, ambos
candidatos volverán a hacer campaña. Bush tiene programado visitar los
estados claves de Nevada, Iowa y la Florida, donde el resultado depende de
unos pocos votos, en tanto que Kerry planea visitar Nevada, Iowa,
Wisconsin y Ohio.
La transcripción del debate está disponible en, inglés, en:
http://www.debates.org/pages/trans2004d.html (El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina
de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado
de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/espanol/)
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